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SECCIÓN MEXICO

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Reporte de la Primera Reunión Internacional  

de Servicios Mundiales  

de Alcohólicos Anónimos en México

Cd. Nezahualcóyotl,

Edo. de México,

Junio 7 y 8 de 1997

 Contenido

                   I.-Declaración Inaugural

                      Por el Dr. José Ignacio Guzmán Mejía,

                      Presidente de la Junta de Servicios Generales de A.A., Sección México.

                  1.- Que se restablezca en la Carta Constitutiva de la Conferencia,

                      la redacción original del Artículo Dos escrito por Bill W,

                      "A.A. Sociedad de Iguales".

C. Jim H. USA  

                  2.- Que se dé vida a las seis garantías del Concepto XII  

                       para el Servicio Mundial.

C. Jim T. USA.

                 3.- Que se eviten y se terminen todos los juicios legales en A.A.

C. Dennis Mc B. USA

                  4.- Garantizar la Literatura de A.A

                      Como un Servicio y no como una forma de lucro.

C. Mathias M. Alemania
                  5.- El Plan de la Conferencia, Base de A.A. en los Servicios Mundiales C. Alfredo C. México
                  6.- Regreso a lo Fundamental, Origen de Sección México C. Víctor J. México

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I.-Declaración Inaugural

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Por el Dr. José Ignacio Guzmán Mejía, Presidente de la Junta de Servicios Generales de A.A., Sección México

Declaración Inaugural

 Por el Dr. José Ignacio Guzmán Mejía

Presidente de la Junta de Servicios Generales de A.A.

Sección México.  

México, D.F. Junio 7 de 1997

 Servidores de nuestra Comunidad:

             Hoy inauguramos esta Reunión Internacional, paralelamente con nuestra III Convención Nacional, y es hermoso ver cómo esa semilla que fue plantada en 1986 por el esfuerzo de aquellas ocho áreas y nuestros líderes de aquella época once años después, ha crecido y son una comunidad floreciente y cuyo ejemplo trasciende más allá de las fronteras de nuestro país.

Es un hecho histórico el que nuestra comunidad haya vuelto realidad este «Encuentro de Amistad», en donde podemos compartir nuestra experiencia con nuestra comunidad y compañeros de países como Guatemala, Israel, Alemania y Estados Unidos.

El crecimiento que Sección México ha experimentado a raíz de haber regresado a lo fundamental, ha hecho realidad el sueño de Bill: Una sociedad de iguales, una comunidad sin fronteras, unida sólo por la experiencia en el sufrimiento y el único propósito de llevar un mensaje de esperanza a aquél que sufre por su manera de beber.

Durante más de 60 años la comunidad mundial de A.A. se ha multiplicado impresionantemente, sin embargo ante la perspectiva del multimillonario negocio que representa la comercialización de nuestra literatura y el gran asiento de poder que significa el control de la comunidad internacional de A.A., la Sección Mayor modificó el Artículo II de la Carta Constitutiva creada por nuestros cofundadores, provocando una desviación de los objetivos originales para lo que esta agrupación fue creada.

Esto ha ocasionado una serie de violaciones repetidas de Tradiciones, Conceptos y Garantías, transformando a nuestra entidad espiritual en un consorcio comercial que está controlando el destino de la estructura a nivel mundial.

            Al observar estas desviaciones, un valeroso grupo de miembros de A.A. decide formar su propia estructura de Servicio, ya que Central Mexicana, auspiciada por la AA World Services, transgrede nuestros principios espirituales ya que anteponen su bienestar económico personal, prestigio y poder al bienestar común. Han cometido y siguen cometiendo actos de gobierno y han colocado a su estructura sobre todas las demás estructuras de Servicio a Nivel Mundial. No respetan la Autonomía de nuestros grupos conformados en una estructura de Servicio, han transformado el único objetivo de nuestra comunidad en objetivos económicos, se han afiliado y han firmado contratos con instituciones de Estado y de gobierno, como el IMSS, la Secretaría de Gobernación, etc. Han promovido litigios y propiciado controversias públicas.

Las garantías expresadas en el XII Concepto para el Servicio Mundial no han sido observadas, ya que se han constituido en una fuente peligrosa de dinero, prestigio y poder, han hecho caso omiso en relación a los criterios de prudencia, en relación a nuestro criterio financiero. Se han colocado en posición de autoridad por encima de otras estructuras tradicionalmente constituidas, han sido personalmente punitivas y han incitado a la controversia pública. Nuestro derecho de petición ha sido oído, más no escuchado.

            Si Bill W. volviera a la vida ¿reconocería a esa estructura? o ¿la vería tan cambiada y deformada que se separaría de ella como en su momento lo hizo de los grupos Oxford?

Esta herencia de volver a los principios que él enseñó, es ahora responsabilidad de nosotros y de aquéllos que crean en el Regreso a lo Fundamental.

El que nos hayan agredido, que nos hayan arrebatado por medios legales la literatura que él escribió; el que nos hayan dejado sin nada de material, es una prueba del gran amor de nuestro Poder Superior, ya que si vivimos en principios, nuestra identidad no nos puede ser arrebatada; la Tercera Tradición así lo asegura: el único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber y reconocerse como alcohólico uno mismo. La aceptación y membresía no dependen de la Sección Mayor. Ahora encontramos un gran sentido en las bienaventuranzas que mencionan: “...bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos”, ya que solamente siendo pobres en espíritu, es decir, no estando aferrados a los errores del pasado, reconociendo humildemente nuestros defectos de carácter y sometiéndonos a la voluntad de nuestro Poder Superior podemos aceptar y descubrir la maravillosa vida que el Programa de Recuperación, la Unidad y el Servicio a nuestra comunidad nos ofrece; y que la ceguera provocada por un ego sumamente inflado, en no apego a nuestra verdad individual, nos impiden ver. Consecuentemente, entenderemos el por qué “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”, ya que su corazón no está ocupado y lleno de intereses materiales, y solamente un corazón vacío de defectos, es lo suficientemente grande para que nuestro Poder Superior viva en él y obre a través de nosotros. Nuestro Poder Superior se manifiesta en nuestra comunidad y nos libera interiormente del apego y la obsesión por los bienes materiales, nos hace una invitación a trabajar por otros, a fortalecer nuestra Unidad y compartir nuestra experiencia. Alguien mencionaba que nuestra comunidad tiene hambre y que la Junta de Servicios Generales, la cual presido, tiene la responsabilidad de alimentar a su comunidad, sin embargo esa hambre puede deformarse; el tipo de alimento que nuestra comunidad necesita es espiritual y es en este foro donde entre todos obtendremos mediante la experiencia compartida, los elementos que nos permiten nutrir a nuestra Comunidad con los alimentos que fortalezcan su Espíritu y Unidad.

Nos gustaría darle la bienvenida a todos estos amigos, compañeros que vienen de fuera de nuestro país; darles la bienvenida a Regreso a lo Fundamental, a vivirlo intensamente con nosotros y también a aquéllos que voluntariamente quieran sumarse al esfuerzo de Regreso a lo Fundamental, por lo que los invito a compartir lo mejor de ustedes mismos en esta Reunión Internacional, la cual en estos momentos estamos iniciando.

Muchas Gracias

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 1.- Que se restablezca en la Carta Constitutiva de la Conferencia,

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Redacción original del Artículo Dos escrito por Bill W., “A.A. Sociedad de Iguales”

Por C. Jim H.

Anterior Delegado de la Conferencia

Estados Unidos-Canadá

 Hola, mi nombre es Jim y soy un alcohólico:

             Mi Grupo Base es el Grupo «Regreso a lo Básico» y está en Thousand Oaks, en el sur de California. Quiero agradecer a Alberto P. y a todos los miembros del Comité por invitarme a compartir con ustedes el día de hoy. Les agradezco la oportunidad y les aseguro que siempre llevaré en mi memoria esta Primera Convención Internacional de Servicios.

El tema que trataré el día de hoy es el de la “Actualización del Artículo Dos” de la Carta de la Conferencia que fue elaborada en la Conferencia de los Servicios Generales de EU-Canadá en 1987 y 1988. Al estar recabando información para elaborar esta ponencia me he encontrado con muchas preguntas pero con muy pocas respuestas. Pero estoy seguro que esta situación no es de sorpresa para nadie en día de hoy aquí. ¿No es así?

Por favor, déjenme señalar que yo encontré a Dios y a mi sobriedad a través de Alcohólicos Anónimos hace dieciseis años. Mi deuda con la Comunidad y la espiritualidad de Alcohólicos Anónimos es muy profunda, por lo tanto ha sido muy difícil para mí el forzarme a ser un crítico de las acciones de esos llamados “Guardianes de nuestras Tradiciones” y de la “efectiva voz de A.A.”

            Mi análisis de los problemas se circunscribe a tres grandes áreas: 1) Consideraciones lingüísticas. 2) El impacto del concepto “Sección” en la interpretación de los Principios de A.A., 3) Los problemas de “el derecho único de publicar nuestra literatura que está aprobada por la Conferencia”.

 El texto original del Artículo 2

 Permítanme leer el texto original del Artículo Dos para poder orientarnos con más precisión. El texto original del Artículo Dos decía: “2. Integración. La Conferencia (en su Sección de Norteamérica) estará compuesta por los Delegados Estatales y de Provincias, por Custodios del Consejo de los Servicios Generales, por los Directores y miembros del personal de las oficinas centrales de Nueva York y finalmente por aquellos ex-Custodios y Delegados extranjeros que la Conferencia desee invitar.

Otras Secciones de la Conferencia se podrán integrar en tierras extranjeras en base a consideraciones de idioma o geográficas. La Sección de Norteamérica pasa a ser entonces una Sección “Senior” con relaciones con las otras Secciones basadas en el intercambio de consultas y Delegados.

Pero ninguna Sección de la Conferencia podrá tener niveles de autoridad por encima de las otras. Todas las acciones conjuntas deberán de realizarse con la aprobación de dos tercios del voto de las Secciones combinadas. Dentro de sus fronteras, cada Conferencia deberá de ser autónoma. Sólo aquellos asuntos que estén afectando seriamente a las necesidades mundiales de A.A. deberán considerarse en forma conjunta.

El primer cambio al Artículo Dos de la Carta fue realmente hecho en 1979. Formalmente decía: “La Conferencia (la Sección de Norteamérica) estará compuesta por Delegados Estatales y de Provincias, por los Custodios del Consejo de los Servicios Generales, por los directores y el personal de las oficinas centrales de Nueva York y por aquellos ex-Custodios y Delegados extranjeros que la Conferencia desee invitar”.

La Conferencia de 1979 cambió la redacción a: “La Conferencia (EU y Canadá) estará integrada por los delegados estatales y de Provincias, Custodios del Consejo de los Servicios Mundiales y del Grapevine de A.A. y por el personal de las oficinas del Grapevine y de los Servicios Generales.

Estos cambios reflejan una tendencia a incrementar la presencia mundial dentro de A.A. y aparentemente es el propósito de la Conferencia el reconocer este hecho y de dirigir a la Conferencia hacia una orientación más doméstica. Inclusive la definición de la Conferencia, que parece ser solamente una observación marginal, cambia; cambia de una definición geográfica a una definición geopolítica. Las palabras “Sección de Norteamérica” son reemplazadas por “Estados Unidos y Canadá”. La Conferencia de Nueva York que originalmente era una sección entre secciones, se convierte en una Conferencia aparte. Para efectos prácticos, propongo usar una combinación de la nueva y de la vieja terminología y me voy a referir a la Conferencia de Estados Unidos y Canadá como la “Conferencia de Norteamérica”.

Aún más, las palabras excluidas del texto original que decía: “y a aquellos delegados y custodios extranjeros que la Conferencia desee invitar” parece indicar un alejamiento de tomar una “autoridad” mundial y moverse hacia tratar asuntos domésticos. Estos cambios son sutiles, pero grandes cambios han emanado de una serie de cambios sutiles. Cada cambio debe ser revisado con rigurosa atención. Cada cambio en el texto representa un cambio, algunas veces no muy sutil, en las posibles interpretaciones de un documento, y en especial cuando se trata de documentos legales o paralegales.

Yo pienso que cualquier observador minucioso de la Conferencia de Norteamérica coincidirá en que la Conferencia no está en condiciones para imponer o promover la clase de atención meticulosa requerida al realizar cambios en la redacción de los textos que nuestros documentos básicos requieren. Dadas las condiciones de la Conferencia y la rápida rotación de los Delegados, poca atención seria puede ser proporcionada a estos asuntos, a menos que el Comité de la Conferencia haya provisto con antelación del material de consulta necesario o las razones que apoyen a esa atención meticulosa que requieren los cambios en la redacción.

En la mayoría de los casos, la Conferencia está a la merced de aquéllos que distribuyen información, y los Delegados no tienen más opción que “confiar en sus fieles servidores”. Sin embargo, la necesidad de una reestructuración de la Conferencia de Norteamérica es un asunto que no es tema de discusión para nosotros aquí el día de hoy.

Después de los cambios realizados en las Conferencias de 1979, 1986 y 1987, el Artículo 2 dice: “Integración: La Conferencia (EU y Canadá) estará compuesta por los delegados de Area, por los custodios de la Junta de Servicios Generales, por los directores de los Servicios Mundiales de A.A., del Grapevine de A.A. y de la Oficina de Servicios Generales”.

“Otros países han creado sus propias y autónomas Conferencias, basadas en los Pasos y en las Tradiciones protegidas por la Conferencia de los EU/Canadá. Adicionalmente esas Conferencias a menudo toman las acciones de la Conferencia de EU/Canadá como una guía”.

“Se alientan las consultas entre Conferencias, y cada dos años se realiza una Junta de Servicios Mundiales con Delegados de varias Conferencias. Los Delegados de la Conferencia de los Estados Unidos/Canadá son elegidos de entre los miembros de la Junta de Servicios Generales.

“En aquellos países en que existe una estructura formal de Servicios Generales, la Conferencia de los Estados Unidos/Canadá les delegará a las Juntas de Servicios Generales de esas estructuras los derechos exclusivos de publicación de la literatura aprobada por la Conferencia.

“Sólo aquellos asuntos que afecten las necesidades mundiales de A.A. serán motivo de una consideración conjunta”.

            Lo que primero resalta en los cambios de 1986-87 es que se le quita toda la razón de ser a las varias Estructuras de Servicios Generales que se crearon. Las palabras “otras secciones de la Conferencia pueden a veces ser creadas en tierras extranjeras de acuerdo a las necesidades que se presenten por consideraciones de idioma o geográficas”, fueron cortadas.

Originalmente el motivo para reconocer nuevas Estructuras de Servicios Generales eran razones de idiomas y/o geográficas. Ninguno de estos dos criterios están definidos en su concepto y por sí mismos, y cada uno puede caer en una amplia y diversa interpretación, aunque parece ser que la intención de todo esto es el de mantener la unidad por medio de establecer una convención de lenguajes comunes y posiblemente por conveniencias geográficas.

La Oficina de Servicios Generales de la Gran Bretaña, probablemente fue creada por razones geográficas, esto considerando que el inglés es el idioma común de Norteamérica y la Gran Bretaña. A pesar de diferencias en la ortografía que se usa, el idioma es el mismo. Pero las diferencias lingüisticas son un asunto complicado en y por sí mismas. No sólo las conveniencias ortográficas, sino que aún diferencias en el significado y en costumbres culturales, existen en familias de lenguajes comunes.

Diferencias en dialectos o modismos dentro de los Estados Unidos, por ejemplo, hace que algunos dialectos de algunas áreas geográficas sean casi incomprensibles para otras áreas geográficas que practican otro dialecto. Sé que esto mismo sucede en el francés, el Alemán, el Español y en otros idiomas. Algunas veces esas diferencias pueden ser explicadas en términos geopolíticos, pero algunas veces no. Variaciones dentro de un país pueden ser tan grandes como entre países que afirman hablar el mismo idioma. Por lo tanto, el simple criterio de “el mismo idioma” es a veces engañoso o del todo falso.

Inclusive, sin diferencias en los dialectos, los mismos términos pueden ser entendidos diferente por gente con diferentes puntos de vista. Esto parece haber sido el caso cuando la Conferencia de Norte América de 1986 actualizó el Artículo 2. He escuchado que por lo menos algunos de los delegados tuvieron una interpretación muy diferente de la naturaleza de los derechos de autor que fueron posteriormente usados en las litigaciones aquí en México. Las mismas palabras no necesariamente significan lo mismo para personas diferentes.

El término “país” es también difícil de definir aparte de las realidades geopolíticas del mundo. ¿Se justifica, por ejemplo, que Yugoslavia cuente con una sola Conferencia de Oficinas de Servicios Generales? ¿las nuevas entidades creadas necesitan tener otros sectores? o ¿podemos reconocer diferencias culturales que están, en la mayoría de los casos, relacionadas con diferencias de idioma, para determinar cuántas Estructuras de Servicios Generales debe haber en un área geográfica determinada? Mantener temas de política y de religión fuera de Alcohólicos Anónimos no parece tan fácil como aparenta. ¿Cuántas estructuras de Servicios Generales deben de sustituir a la estructura de la ex Unión Soviética? ¿debería Alemania contar con dos Estructuras considerando que fueron dos países?

Aquéllos que favorecen el otorgar “derechos exclusivos” para publicar la literatura de A.A., lo justifican alegando que es una medida para prevenir que se diluya nuestro mensaje, así como el mantener la fuente “histórica” de recursos para las estructuras de servicio que están autorizadas. Lo que a mí me parece es que su gran temor está en que el mensaje se divida por lo que yo llamo diferencias “doctrinales” esto es, diferencias en la interpretación de los textos en el libro de “Alcohólicos Anónimos”. La Conferencia de Norteamérica no vio peligro en las divisiones geopolíticas o en necesidades de idiomas, pero para decir la verdad, yo creo que estas diferencias pueden ser mucho más graves que las posibles diferencias doctrinales.

Las diferencias en los idiomas provocan diferencias en las traducciones del Libro Grande de Alcohólicos Anónimos. Los Servicios Generales de A.A. incorporados, y la Oficina de Servicios Generales de Nueva York, recientemente aprendieron esta lección cuando un compañero alemán de A.A. les informó que en la traducción del Libro Grande se quedó afuera el término “moral” del Cuarto Paso. Otorgar licencias, por lo tanto, no asegura a ciencia cierta la integridad de nuestro mensaje espiritual.

Posiblemente podríamos hacer arreglos para que aquéllos que creen que los textos originales de nuestro mensaje espiritual son los apropiados, pertenezcan a la Conferencia de Belfast en Irlanda, y aquéllos que deseen aplicar un modelo social de recuperación del alcohólismo, deberían adoptar en el futuro una edición con textos que enfaticen políticas estrictas de conducta social pero que cuenten con pocas referencias a términos o conceptos espirituales. Eso podría ser, digamos, la versión de Norteamérica. Aquéllos con aversión a los conceptos morales podrían adoptar la versión alemana, y así continuar. Nadie podrá calificar a todo ésto como interpretaciones diferentes del mensaje, serían simplemente diferentes traducciones o ediciones del libro.

Siguiendo esta línea de pensamiento, es concebible que la Conferencia de Norteamérica hubiera surgido con grupos segregados por motivos raciales. En ese caso hubieran tenido que existir dos Conferencias para Norteamérica. No sucedió así, por supuesto, pero pudo haber sucedido. Por lo tanto, consideraciones raciales o étnicas podrían, en su momento, jugar una parte importante para la separación de Conferencias dentro de un mismo estado, nación o país.

Las diversidades culturales son un problema, grande o pequeño, en todas las grandes naciones modernas. Esto está muy ligado a diferencias étnicas y/o idiomáticas. Las líneas de separación aquí se desvanecen y muchas veces no están bien demarcadas. Después de todo, las diferencias étnicas del presente pueden ser las fronteras nacionales del mañana. ¿Debería la estructura de los servicios de A.A. cambiar debido a estos cambios políticos?

            El hecho es de que diferencias en la doctrina ya existen. Existen dentro de la misma Conferencia de Norteamérica como estoy seguro de que existen entre la Central Mexicana y la Sección México. Pretender que no existen no tiene sentido. Hay muy poco en lo concerniente a la unidad especialmente a la Unidad que se refiere al de llevar un mensaje único de Alcohólicos Anónimos  entre los grupos del Area en que yo vivo. Inclusive ¡existen Grupos de agnósticos y de ateos en el área de Los Angeles! La unidad simplemente no existe en lo concerniente a lo que yo llamo “doctrina”.

El problema está en que diferencias doctrinales podrían romper las bases financieras de los servicios mundiales. La Sección México ha probado que puede mantener a su Estructura de Servicios Generales con las aportaciones voluntarias de sus propios miembros. ¡El principio de autonomía en toda la acción! El temor está en que al hacer ésto, el poder regresaría a los Grupos y a los miembros de A.A. en lugar de quedarse en las oficinas corporativas. El monopolio del dinero y en la distribución de la información cambiaría radicalmente. Y eso, yo creo, es el verdadero temor de los que observan lo que ha pasado aquí en México durante los últimos diez años.

En honor a la verdad, las publicaciones han sido una fuente de ingresos por mucho tiempo para los Servicios Mundiales. Esta es su función principal desde un punto de vista meramente de negocios. Pero, para el acohólico que aún sufre, la función principal es la de encontrar un camino para la vida y la esperanza. Esta diferencia es la diferencia entre el negocio de A.A. y el mensaje de A.A. Cuando el negocio de A.A. se interpone en el mensaje de A.A., entonces tenemos un profundo problema espiritual tal como el que estamos discutiendo aquí el día de hoy. La pregunta está en: Si confiamos en Dios o si estamos atrapados en nuestros miedos infinitos, que algunas veces los denominamos “sentido común”.

A la larga, el lenguaje del Libro Grande de Alcohólicos Anónimos que podrá ser entendido, es el Lenguaje del Corazón. Este lenguaje no le pertenece en exclusiva a ningún país o grupos de lenguas, sólo le pertenece a aquéllos que han participado en el milagro de la sobriedad a través de las experiencias espirituales, resultantes de practicar los Doce Pasos como se establecen en el texto básico de “Alcohólicos Anónimos”, nuestro querido Libro Grande. Aquéllos que no quieren o no pueden entender este lenguaje, estarán viviendo por siempre en un mundo de temores, reglamentaciones y de demandas legales. ¡Que Dios los ayude!

Y que Dios nos guíe a todos nosotros. Gracias.

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2.- Que se dé vida a las seis garantías del Concepto XII para el Servicio Mundial

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Que se restablezca en la Carta Constitutiva de la Conferencia, la redacción original del Artículo 2 escrito por Bill W., «A.A. Sociedad de Iguales»  

 Por C. Jim H.

Anterior Delegado de la Conferencia

Estados Unidos-Canadá

 Hola, mi nombre es Jim y soy un alcohólico:

             Mi Grupo Base es el Grupo «Regreso a lo Básico» y está en Thousand Oaks, en el sur de California. Quiero agradecer a Alberto P. y a todos los miembros del Comité por invitarme a compartir con ustedes el día de hoy. Les agradezco la oportunidad y les aseguro que siempre llevaré en mi memoria esta Primera Convención Internacional de Servicios.

El tema que trataré el día de hoy es el de la “Actualización del Artículo Dos” de la Carta de la Conferencia que fue elaborada en la Conferencia de los Servicios Generales de EU-Canadá en 1987 y 1988. Al estar recabando información para elaborar esta ponencia me he encontrado con muchas preguntas pero con muy pocas respuestas. Pero estoy seguro que esta situación no es de sorpresa para nadie en día de hoy aquí. ¿No es así?

Por favor, déjenme señalar que yo encontré a Dios y a mi sobriedad a través de Alcohólicos Anónimos hace dieciseis años. Mi deuda con la Comunidad y la espiritualidad de Alcohólicos Anónimos es muy profunda, por lo tanto ha sido muy difícil para mí el forzarme a ser un crítico de las acciones de esos llamados “Guardianes de nuestras Tradiciones” y de la “efectiva voz de A.A.”

            Mi análisis de los problemas se circunscribe a tres grandes áreas: 1) Consideraciones lingüísticas. 2) El impacto del concepto “Sección” en la interpretación de los Principios de A.A., 3) Los problemas de “el derecho único de publicar nuestra literatura que está aprobada por la Conferencia”.

 El texto original del Artículo 2

 Permítanme leer el texto original del Artículo Dos para poder orientarnos con más precisión. El texto original del Artículo Dos decía: “2. Integración. La Conferencia (en su Sección de Norteamérica) estará compuesta por los Delegados Estatales y de Provincias, por Custodios del Consejo de los Servicios Generales, por los Directores y miembros del personal de las oficinas centrales de Nueva York y finalmente por aquellos ex-Custodios y Delegados extranjeros que la Conferencia desee invitar.

Otras Secciones de la Conferencia se podrán integrar en tierras extranjeras en base a consideraciones de idioma o geográficas. La Sección de Norteamérica pasa a ser entonces una Sección “Senior” con relaciones con las otras Secciones basadas en el intercambio de consultas y Delegados.

Pero ninguna Sección de la Conferencia podrá tener niveles de autoridad por encima de las otras. Todas las acciones conjuntas deberán de realizarse con la aprobación de dos tercios del voto de las Secciones combinadas. Dentro de sus fronteras, cada Conferencia deberá de ser autónoma. Sólo aquellos asuntos que estén afectando seriamente a las necesidades mundiales de A.A. deberán considerarse en forma conjunta.

El primer cambio al Artículo Dos de la Carta fue realmente hecho en 1979. Formalmente decía: “La Conferencia (la Sección de Norteamérica) estará compuesta por Delegados Estatales y de Provincias, por los Custodios del Consejo de los Servicios Generales, por los directores y el personal de las oficinas centrales de Nueva York y por aquellos ex-Custodios y Delegados extranjeros que la Conferencia desee invitar”.

La Conferencia de 1979 cambió la redacción a: “La Conferencia (EU y Canadá) estará integrada por los delegados estatales y de Provincias, Custodios del Consejo de los Servicios Mundiales y del Grapevine de A.A. y por el personal de las oficinas del Grapevine y de los Servicios Generales.

Estos cambios reflejan una tendencia a incrementar la presencia mundial dentro de A.A. y aparentemente es el propósito de la Conferencia el reconocer este hecho y de dirigir a la Conferencia hacia una orientación más doméstica. Inclusive la definición de la Conferencia, que parece ser solamente una observación marginal, cambia; cambia de una definición geográfica a una definición geopolítica. Las palabras “Sección de Norteamérica” son reemplazadas por “Estados Unidos y Canadá”. La Conferencia de Nueva York que originalmente era una sección entre secciones, se convierte en una Conferencia aparte. Para efectos prácticos, propongo usar una combinación de la nueva y de la vieja terminología y me voy a referir a la Conferencia de Estados Unidos y Canadá como la “Conferencia de Norteamérica”.

Aún más, las palabras excluidas del texto original que decía: “y a aquellos delegados y custodios extranjeros que la Conferencia desee invitar” parece indicar un alejamiento de tomar una “autoridad” mundial y moverse hacia tratar asuntos domésticos. Estos cambios son sutiles, pero grandes cambios han emanado de una serie de cambios sutiles. Cada cambio debe ser revisado con rigurosa atención. Cada cambio en el texto representa un cambio, algunas veces no muy sutil, en las posibles interpretaciones de un documento, y en especial cuando se trata de documentos legales o paralegales.

Yo pienso que cualquier observador minucioso de la Conferencia de Norteamérica coincidirá en que la Conferencia no está en condiciones para imponer o promover la clase de atención meticulosa requerida al realizar cambios en la redacción de los textos que nuestros documentos básicos requieren. Dadas las condiciones de la Conferencia y la rápida rotación de los Delegados, poca atención seria puede ser proporcionada a estos asuntos, a menos que el Comité de la Conferencia haya provisto con antelación del material de consulta necesario o las razones que apoyen a esa atención meticulosa que requieren los cambios en la redacción.

En la mayoría de los casos, la Conferencia está a la merced de aquéllos que distribuyen información, y los Delegados no tienen más opción que “confiar en sus fieles servidores”. Sin embargo, la necesidad de una reestructuración de la Conferencia de Norteamérica es un asunto que no es tema de discusión para nosotros aquí el día de hoy.

Después de los cambios realizados en las Conferencias de 1979, 1986 y 1987, el Artículo 2 dice: “Integración: La Conferencia (EU y Canadá) estará compuesta por los delegados de Area, por los custodios de la Junta de Servicios Generales, por los directores de los Servicios Mundiales de A.A., del Grapevine de A.A. y de la Oficina de Servicios Generales”.

“Otros países han creado sus propias y autónomas Conferencias, basadas en los Pasos y en las Tradiciones protegidas por la Conferencia de los EU/Canadá. Adicionalmente esas Conferencias a menudo toman las acciones de la Conferencia de EU/Canadá como una guía”.

“Se alientan las consultas entre Conferencias, y cada dos años se realiza una Junta de Servicios Mundiales con Delegados de varias Conferencias. Los Delegados de la Conferencia de los Estados Unidos/Canadá son elegidos de entre los miembros de la Junta de Servicios Generales.

“En aquellos países en que existe una estructura formal de Servicios Generales, la Conferencia de los Estados Unidos/Canadá les delegará a las Juntas de Servicios Generales de esas estructuras los derechos exclusivos de publicación de la literatura aprobada por la Conferencia.

“Sólo aquellos asuntos que afecten las necesidades mundiales de A.A. serán motivo de una consideración conjunta”.

            Lo que primero resalta en los cambios de 1986-87 es que se le quita toda la razón de ser a las varias Estructuras de Servicios Generales que se crearon. Las palabras “otras secciones de la Conferencia pueden a veces ser creadas en tierras extranjeras de acuerdo a las necesidades que se presenten por consideraciones de idioma o geográficas”, fueron cortadas.

Originalmente el motivo para reconocer nuevas Estructuras de Servicios Generales eran razones de idiomas y/o geográficas. Ninguno de estos dos criterios están definidos en su concepto y por sí mismos, y cada uno puede caer en una amplia y diversa interpretación, aunque parece ser que la intención de todo esto es el de mantener la unidad por medio de establecer una convención de lenguajes comunes y posiblemente por conveniencias geográficas.

La Oficina de Servicios Generales de la Gran Bretaña, probablemente fue creada por razones geográficas, esto considerando que el inglés es el idioma común de Norteamérica y la Gran Bretaña. A pesar de diferencias en la ortografía que se usa, el idioma es el mismo. Pero las diferencias lingüisticas son un asunto complicado en y por sí mismas. No sólo las conveniencias ortográficas, sino que aún diferencias en el significado y en costumbres culturales, existen en familias de lenguajes comunes.

Diferencias en dialectos o modismos dentro de los Estados Unidos, por ejemplo, hace que algunos dialectos de algunas áreas geográficas sean casi incomprensibles para otras áreas geográficas que practican otro dialecto. Sé que esto mismo sucede en el francés, el Alemán, el Español y en otros idiomas. Algunas veces esas diferencias pueden ser explicadas en términos geopolíticos, pero algunas veces no. Variaciones dentro de un país pueden ser tan grandes como entre países que afirman hablar el mismo idioma. Por lo tanto, el simple criterio de “el mismo idioma” es a veces engañoso o del todo falso.

Inclusive, sin diferencias en los dialectos, los mismos términos pueden ser entendidos diferente por gente con diferentes puntos de vista. Esto parece haber sido el caso cuando la Conferencia de Norte América de 1986 actualizó el Artículo 2. He escuchado que por lo menos algunos de los delegados tuvieron una interpretación muy diferente de la naturaleza de los derechos de autor que fueron posteriormente usados en las litigaciones aquí en México. Las mismas palabras no necesariamente significan lo mismo para personas diferentes.

El término “país” es también difícil de definir aparte de las realidades geopolíticas del mundo. ¿Se justifica, por ejemplo, que Yugoslavia cuente con una sola Conferencia de Oficinas de Servicios Generales? ¿las nuevas entidades creadas necesitan tener otros sectores? o ¿podemos reconocer diferencias culturales que están, en la mayoría de los casos, relacionadas con diferencias de idioma, para determinar cuántas Estructuras de Servicios Generales debe haber en un área geográfica determinada? Mantener temas de política y de religión fuera de Alcohólicos Anónimos no parece tan fácil como aparenta. ¿Cuántas estructuras de Servicios Generales deben de sustituir a la estructura de la ex Unión Soviética? ¿debería Alemania contar con dos Estructuras considerando que fueron dos países?

Aquéllos que favorecen el otorgar “derechos exclusivos” para publicar la literatura de A.A., lo justifican alegando que es una medida para prevenir que se diluya nuestro mensaje, así como el mantener la fuente “histórica” de recursos para las estructuras de servicio que están autorizadas. Lo que a mí me parece es que su gran temor está en que el mensaje se divida por lo que yo llamo diferencias “doctrinales” —esto es, diferencias en la interpretación de los textos en el libro de “Alcohólicos Anónimos”. La Conferencia de Norteamérica no vio peligro en las divisiones geopolíticas o en necesidades de idiomas, pero para decir la verdad, yo creo que estas diferencias pueden ser mucho más graves que las posibles diferencias doctrinales.

Las diferencias en los idiomas provocan diferencias en las traducciones del Libro Grande de Alcohólicos Anónimos. Los Servicios Generales de A.A. incorporados, y la Oficina de Servicios Generales de Nueva York, recientemente aprendieron esta lección cuando un compañero alemán de A.A. les informó que en la traducción del Libro Grande se quedó afuera el término “moral” del Cuarto Paso. Otorgar licencias, por lo tanto, no asegura a ciencia cierta la integridad de nuestro mensaje espiritual.

Posiblemente podríamos hacer arreglos para que aquéllos que creen que los textos originales de nuestro mensaje espiritual son los apropiados, pertenezcan a la Conferencia de Belfast en Irlanda, y aquéllos que deseen aplicar un modelo social de recuperación del alcohólismo, deberían adoptar en el futuro una edición con textos que enfaticen políticas estrictas de conducta social pero que cuenten con pocas referencias a términos o conceptos espirituales. Eso podría ser, digamos, la versión de Norteamérica. Aquéllos con aversión a los conceptos morales podrían adoptar la versión alemana, y así continuar. Nadie podrá calificar a todo ésto como interpretaciones diferentes del mensaje, serían simplemente diferentes traducciones o ediciones del libro.

Siguiendo esta línea de pensamiento, es concebible que la Conferencia de Norteamérica hubiera surgido con grupos segregados por motivos raciales. En ese caso hubieran tenido que existir dos Conferencias para Norteamérica. No sucedió así, por supuesto, pero pudo haber sucedido. Por lo tanto, consideraciones raciales o étnicas podrían, en su momento, jugar una parte importante para la separación de Conferencias dentro de un mismo estado, nación o país.

Las diversidades culturales son un problema, grande o pequeño, en todas las grandes naciones modernas. Esto está muy ligado a diferencias étnicas y/o idiomáticas. Las líneas de separación aquí se desvanecen y muchas veces no están bien demarcadas. Después de todo, las diferencias étnicas del presente pueden ser las fronteras nacionales del mañana. ¿Debería la estructura de los servicios de A.A. cambiar debido a estos cambios políticos?

            El hecho es de que diferencias en la doctrina ya existen. Existen dentro de la misma Conferencia de Norteamérica como estoy seguro de que existen entre la Central Mexicana y la Sección México. Pretender que no existen no tiene sentido. Hay muy poco en lo concerniente a la unidad especialmente a la Unidad que se refiere al de llevar un mensaje único de Alcohólicos Anónimos  entre los grupos del Area en que yo vivo. Inclusive ¡existen Grupos de agnósticos y de ateos en el área de Los Angeles! La unidad simplemente no existe en lo concerniente a lo que yo llamo “doctrina”.

El problema está en que diferencias doctrinales podrían romper las bases financieras de los servicios mundiales. La Sección México ha probado que puede mantener a su Estructura de Servicios Generales con las aportaciones voluntarias de sus propios miembros. ¡El principio de autonomía en toda la acción! El temor está en que al hacer ésto, el poder regresaría a los Grupos y a los miembros de A.A. en lugar de quedarse en las oficinas corporativas. El monopolio del dinero y en la distribución de la información cambiaría radicalmente. Y eso, yo creo, es el verdadero temor de los que observan lo que ha pasado aquí en México durante los últimos diez años.

En honor a la verdad, las publicaciones han sido una fuente de ingresos por mucho tiempo para los Servicios Mundiales. Esta es su función principal desde un punto de vista meramente de negocios. Pero, para el acohólico que aún sufre, la función principal es la de encontrar un camino para la vida y la esperanza. Esta diferencia es la diferencia entre el negocio de A.A. y el mensaje de A.A. Cuando el negocio de A.A. se interpone en el mensaje de A.A., entonces tenemos un profundo problema espiritual tal como el que estamos discutiendo aquí el día de hoy. La pregunta está en: Si confiamos en Dios o si estamos atrapados en nuestros miedos infinitos, que algunas veces los denominamos “sentido común”.

A la larga, el lenguaje del Libro Grande de Alcohólicos Anónimos que podrá ser entendido, es el Lenguaje del Corazón. Este lenguaje no le pertenece en exclusiva a ningún país o grupos de lenguas, sólo le pertenece a aquéllos que han participado en el milagro de la sobriedad a través de las experiencias espirituales, resultantes de practicar los Doce Pasos como se establecen en el texto básico de “Alcohólicos Anónimos”, nuestro querido Libro Grande. Aquéllos que no quieren o no pueden entender este lenguaje, estarán viviendo por siempre en un mundo de temores, reglamentaciones y de demandas legales. ¡Que Dios los ayude!

Y que Dios nos guíe a todos nosotros. Gracias.

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3.- Que se eviten y se terminen todos los juicios legales en A.A.

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Por C. Dennis McB.

Anterior Delegado de la Conferencia

Estados Unidos-Canadá

Mi nombre es Dennis, y soy alcohólico.

            Mi grupo base es el “Rock Bottom Group” de Simi Valley, California, EUA. Quiero agradecerles por permitir que sea parte de este maravilloso evento.

            ¿Por qué nunca debería Alcohólicos Anónimos involucrarse en litigios? ¿por qué es un litigio público un peligro para Alcohólicos Anónimos?

            Para contestar estas preguntas, tenemos primero que considerar las razones de por qué se toman acciones legales. Así como en nuestras propias recuperaciones del alcoholismo, a través de los Doce Pasos, tenemos que ir a las raíces del problema; como se declara en la página 64 del Libro Grande: “Así tuvimos que ir al fondo de las causas y condiciones”.

En primer lugar, sólo hay algunas razones que yo comprendo para llevar un litigio público. Una razón es: para castigar a alguna persona o grupo con quien se está enojado. En la mayoría de los casos, cuando alguien está demandando a otro, una de las partes tiene algún resentimiento contra la otra. No me acuerdo de alguna vez haber escuchado de un litigio amoroso. De nuevo, de la página 64 del Libro Grande: “Resentimiento es el ofensor número uno. Destruye más alcohólicos que cualquier otra cosa. De él emanan todas las formas de enfermedad espiritual...” Citando un poco más abajo, en la página 64: “En la mayoría de los casos se encontró que nuestra autoestima, nuestro bolsillo, nuestras ambiciones, nuestras relaciones personales (incluyendo las sexuales), fueron lastimadas o amenazadas”.

En la página 66 de nuestro Libro Grande se afirma: “Pero con el alcohólico, cuya esperanza es el mantenimiento y crecimiento de una experiencia espiritual, éste asunto del resentimiento es infinitamente grave. Encontramos que es fatal”.

Cuando nos sentimos amenazados, nuestra motivación para actuar está basada en el miedo, el cual en la página 67 del Libro Grande se le llama: “...un maligno y corrosivo hilo”. Cuando AA empieza a tomar acciones basadas en el miedo hemos permitido la entrada de un “maligno y corrosivo hilo” en nuestra asociación. Cuando sentimos coraje, resentimiento y miedo en nuestra vida “nos apartamos de la luz del espíritu”; nos separamos de la “Gran Entidad” expresada en la Primera Tradición, y de la conciencia de grupo, en la cual un Dios amoroso se expresa en la Segunda Tradición, y nos separamos también del poder curativo de Dios, fluyendo a través de la unidad de la “Asociación del Espíritu”.

Esta por sí sola, es una buena razón por la cual nuestra asociación espiritual no debería entrar en litigios, pero si seguimos principios espirituales —porque tenemos miedo de las consecuencias de no seguirlos  entonces todavía estamos motivados por el miedo y debemos movernos más allá del miedo, hacia el amor y el servicio.

            Otra razón para un litigio público  que también se vincula con el resentimiento y el miedo— es para proteger algo. ¿Qué es lo que se necesita proteger? Lo más probable es dinero, propiedad (incluyendo propiedad intelectual) y autoridad, los cuales, según las tradiciones 6 y 7 pueden desviarnos de nuestro principal objetivo espiritual; disputas sobre esto pueden destruir nuestra herencia espiritual. Si éste es el mensaje de amor de Dios a los alcohólicos sin esperanza, nosotros no necesitamos protegerlo sino regalarlo.

Nos apartamos de casi todas las tradiciones en Alcohólicos Anónimos en un litigio público contra miembros de nuestra asociación, incluyendo nuestro anonimato personal y espiritual mencionado en las Tradiciones Once y Doce.

Para mí, las Doce Tradiciones son los principios que protegen el poder amoroso y curativo de Dios, fluyendo hacia nuestra asociación, hacia donde su poder puede ser usado sin peligro por nosotros como un regalo. Solamente cuando estos principios son utilizados, Dios permitirá que tal increíble poder entre en nuestras vidas. El poder curativo de Dios que los alcohólicos necesitamos para recuperarnos de un estado de mente y cuerpo sin esperanza y de nuestra enfermedad espiritual, sería peligroso si fuera poseído por individuos que están llenos de codicia y egoísmo. Así que es un acto de amor de parte de Dios que este poder me sea negado cuando yo me separo del grupo, y que el poder sea negado también al grupo si éste se separa de los principios unificantes de nuestras tradiciones. Esto me parece otra buena razón, por la cual nuestra asociación no debería involucrarse en litigios públicos.           

            El mensaje de AA me fue regalado y al pasarlo a otros, gratuitamente, un milagro ocurre. Cuando voy a una cárcel u otra institución a llevar el mensaje de AA, ocurre un milagro y esto me ayuda a mantenerme sobrio. Si me pagaran por llevar este mismo mensaje a la misma cárcel, yo podría obtener dinero pero no recibiría el milagro. La Tradición 8 dice: “Nuestro trabajo común del Doceavo Paso de AA nunca deberá ser pagado”. Cuando yo regalo un Libro Grande a alguna persona nueva, yo estoy transmitiendo el mensaje de AA y haciendo el trabajo del Doceavo Paso. Yo no estoy de acuerdo con algunas personas de AA incluyendo algunas personas de nuestra Oficina de Servicios Generales de Nueva York quienes han dicho que “no importa cómo se transmite el mensaje de AA”. Pero sí importa, según la Octava Tradición nuestro mensaje es un regalo de Dios y nunca deberá ser transmitido por dinero, ni siquiera llamándole ‘utilidades’, ‘derechos’ o ‘salarios’.

Nuestro Libro Grande debería ser vendido y comprado al costo, o regalado, porque lleva nuestro mensaje. ¿Será esto lo que teme la gente que está demandando los derechos de autor? ¿qué es tan amenazante que grupos de AA, puedan comprar o imprimir Libros Grandes y venderlos al costo o regalarlos?

            Mi grupo base regala Libros Grandes a nuevas personas y nos sentimos muy bien al hacerlo. Nosotros compramos los libros al costo de una entidad que no es “Servicios Mundiales de Alcohólicos Anónimos”. La entidad de quien compramos los libros está compuesta por gente de AA quienes usan la misma imprenta que Servicios Mundiales de Alcohólicos Anónimos. Nuestro grupo compra la edición de bolsillo por 1.25 dólares. Si nosotros compráramos la edición directamente de la AAWS, nos costaría 4 dólares.

Esto no es un asunto nuevo, ya que muchos alcohólicos en los primeros años de AA, intuitivamente sabían que el dinero de la venta de los Libros Grandes podría traer problemas a nuestra asociación espiritual.

Como ejemplo, les gustaría leer parte de una carta de Clarence Snyder, quien fue presidente del Comité Central de AA de Cleveland, que fue escrita a Leonard Harrison, quien era entonces el presidente de la Fundación Alcohólica:

“Cuando el Libro Grande fue publicado era entendido que nadie obtendría un beneficio financiero de su venta. Era entendido que después de pagar los costos de imprenta, éste podría ser publicado para su distribución masiva a 1 dólar por copia, para que el plan de AA pudiera ser divulgado y ayudar a guiar a otros desafortunados hacia una nueva vida y sobriedad.

Hace varios años se descubrió que se estaban pagando derechos; esta información llegó como un golpe a alguien que estaba operando bajo las ideas aceptadas originalmente y quien estaba enseñando este plan bajo el concepto original”.

Esta carta fue escrita en 1944 y muestra claramente que éste no es un problema nuevo.

La Garantía V del Doceavo Concepto, dice que: “ninguna acción de la Conferencia será personalmente punitiva o servirá de instigación a controversia pública”. La Garantía V también declara: “Las primeras conferencias creían que el poder de demandar sería algo peligroso de poseer. Era reconocido que un litigio público es una controversia pública, algo en lo que nuestra Tradición nos dice no debemos involucrarnos”.

Entonces un litigio público no solamente es una fuerza opuesta a nuestros conceptos, a nuestras tradiciones y a nuestros principios de recuperación de los Doce Pasos; también es una amenaza a nuestros futuros miembros, cuyas vidas dependen de encontrar un poder más grande que ellos mismos, que solucionará su problema. Entonces, un litigio público es una amenaza al mismo mensaje de AA.

Nosotros debemos unirnos y seguir nuestros corazones. Debemos continuar llevando el mensaje de amor gratuitamente al alcohólico que busca ayuda. Debemos apegarnos a los principios divinos de nuestros Doce Pasos y Doce Tradiciones. Debemos tratar, con nuestros corazones y almas, de mantener un espíritu de amor y tolerancia en la adversidad.

Lo más triste que he experimentado en nuestra asociación en los años recientes, no son las demandas a que nuestros hermanos y hermanas estaban sometidos aquí en México, en Alemania y en otros lados, porque yo sabía que Dios estaba con ellos, porque sus motivos eran de amor y de servicio. Lo más triste para mí, lo que hirió mi corazón, fue que un gran número de ebrios en mi país no podía ver el peligro que estas demandas traían a nuestro principal objetivo espiritual, o que a algunos miembros simplemente no les importaba o tenían miedo de escuchar la verdad. Ellos no son malas personas, simplemente tienen miedo de dejar las costumbres del mundo que los rodea. Por miedo, algunas personas cambian los principios espirituales para que éstos encajen en su vida diaria, y por fe algunas personas cambian sus vidas diarias para estar en armonía con los principios espirituales.

Afortunadamente he encontrado a muchos a quienes sí les importa y muchos que están despertando para ver la enfermedad creada por estas demandas. A través de trabajo y de sacrificio propio, por otros continuaremos aprendiendo y creciendo conforme las guías espirituales. Sólo somos pequeñas flamas a merced de una pequeña brisa, pero juntos somos una llamarada iluminando el camino para que un ebrio pueda encontrar su hogar. Hasta en un huracán nuestra luz unida, brillará para el alcohólico sin esperanza.

Ha sido un honor haber compartido este tiempo con ustedes, y su fe y coraje han sido una inspiración para todos nosotros. Muchas cosas nos pueden ser dadas y arrebatadas, en nuestra caminata por la vida; con muchos cambios y muchas experiencias, pero si nos apegamos al programa de recuperación y a los principios de Alcohólicos Anónimos, creceremos y aprenderemos de ellos; y siempre estaremos juntos en el compañerismo del espíritu y recibiremos un regalo de Dios: Las herramientas para mantenernos sobrios, un día a la vez, y por esto yo estoy verdaderamente agradecido a Dios y a Alcohólicos Anónimos. Gracias.

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4.- Garantizar la Literatura de A.A. como un Servicio y no como una forma de lucro

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Por C. Mathías M.

Alemania

 Soy Mathías, un alcohólico sobrio agradecido, de Alemania.

 El hecho extraordinario para cada uno de nosotros es que hemos descubierto una solución común. Tenemos una salida en la cual estamos absolutamente de acuerdo, y sobre la cual podemos unirnos en hermandad y acción armoniosa. Esta es la gran nueva (pág.17) que el Libro Grande trae a aquéllos que sufren por el alcoholismo.

De manera absoluta insistimos en disfrutar de la vida. (pág. 132)

¿Por qué entonces existe tal cantidad de sufrimiento antes de la sobriedad y también después? Un hombre sabio de la antigüedad dijo: “El sufrimiento es el caballo más veloz que conduce a la perfección”. Esto es verdad, pero es justamente un lado de la moneda. Yo he escuchado a algunas personas en las reuniones de AA decir: “No hay dolor no hay avance”. Pero yo les digo solamente: que el dolor es opcional; para ser afortunados necesitamos no obtener todo lo que queremos, sino apreciar todo lo que tenemos. Permítanme darles un ejemplo:

En días pasados estaba yo sentado ante mi computadora y mecanografiando el material para esta reunión. Había abundancia de hechos históricos, de hechos acerca de la literatura de AA: quién, cuándo y por qué se hizo así. Pero mi Poder Superior tenía otros planes. Él cerró la puerta y de esta manera me cerró el camino. El disco duro de mi computadora se dañó, los datos almacenados se perdieron en un segundo y yo tuve que comenzar nuevamente. Él me dijo: voy a compartir mi experiencia de los principios del Libro Grande contigo. Así que aquí estoy.

¿Han escuchado alguna vez la pequeña, silenciosa voz, dentro de ustedes? Yo me tengo que calmar y sacar de mis oídos todo el ruido de éste ocupado mundo de las computadoras, y ajustar mi alma a esta Divina estación de radiodifusión.

¿Han ustedes recibido alguna vez un mensaje de Él?; Él, primero toca suavemente la puerta de nuestro corazón; si yo no respondo, Él toca más fuerte. Y si aún yo declino permitirle que Él me guíe, una catástrofe irrumpe en mi vida y cambia su curso. Todo mundo tiene una antena para escuchar y gozar su guía. Esto es realmente grandioso.

Nosotros no somos robots de Dios. Yo soy totalmente libre de hacer las cosas a mi manera ...y sufrir por los resultados de mi ignorancia. Dios no es policía o juez, y no castiga, ni a mí ni a nadie más. Él quiere que yo aprenda cómo ser afortunado ...yo aprenderé sus lecciones de alguna manera, tarde o temprano, como dicen las promesas en el Libro Grande de AA: “A veces rápido, a veces lento” (pág. 84); pero la decisión depende de mí, si yo creciera con libre voluntad, de acuerdo a su guía espiritual. Alcohólicos como yo, raramente hacen eso.

Por el contrario, yo crezco de una forma u otra, pero de la manera difícil. “Pensamos que podíamos obtener un camino más fácil, pero no pudimos. Con toda la serenidad que poseemos, le rogamos no tener miedo y ser sinceros desde el principio” (pág. 58). Lo que cuenta es la dedicación, no la velocidad.

Soy un alcohólico recuperado agradecido. En Alemania ustedes raramente escucharán a alguien decir en tiempo pasado que él o ella fueron “recuperados”. La introducción de la primera edición del libro “Alcohólicos Anónimos” inicia con estas palabras: “Somos más de cien hombres y mujeres que nos hemos recuperado” (pág. 13). Esto fue en 1939, pero hoy la mayoría de la gente dice: “Mi nombre es... y soy un alcohólico en recuperación”. Con esto pareciera que a ellos les gusta estar enfermos e impotentes. En 1987 yo estaba en la misma situación. Debido a que no había yo tomado este curso de acción delineado en los Pasos, permanecía yo en mi vieja naturaleza; y bajo esta condición, esto era verdad. Yo no estaba recuperado, sólo estaba buscando excusas para permanecer en ese estado.

Para un alcohólico como yo, esto sugnifica la muerte. “Que oscuro es todo antes de la aurora”, de hecho estaba viviendo el principio de mi debacle final. Yo estaba seguro del hecho de ser lanzado hacia aquéllo que me gustaba llamar “la cuarta dimensión de la existencia”. Iba a descubrir la dicha, la paz y una razón de ser, gracias a un modo de vida que se revela increíblemente más maravilloso día con día. (pág. 8)

El Libro Grande habla por segunda vez de esta cuarta dimensión y dice: “...vimos que esto realmente trabajaba en otros, y tuvimos que creer en la desesperanza y la futilidad de la vida en que estábamos viviendo. Cuando además fuimos tocados por aquéllos en quienes el problema había sido resuelto, no había más para nosotros que agarrar el sencillo conjunto de herramientas espirituales colocadas a nuestros pies. Hemos obtenido mucho del cielo y hemos sido lanzados dentro de una cuarta dimensión de la existencia, la cual no habíamos ni siquiera soñado”.

El gran hecho es éste y nada más: que hemos obtenido una efectiva y profunda experiencia espiritual, la cual ha revolucionado nuestra actitud hacia la vida, hacia nuestros compañeros y hacia el universo de Dios. La parte central de nuestras vidas hoy es la absoluta certeza de que nuestro Creador ha entrado en nuestros corazones y en nuestras vidas en una forma verdaderamente milagrosa. Él ha comenzado a obtener aquellas cosas, las cuales nosotros nunca pudimos hacer por nosotros mismos (pág. 23). Un alcohólico tomado es como una oruga ...siempre en la carrera por tener más y más y más...

¿Han ustedes sentido esta aspiración de su alma hacia lo alto y alcanzar el cielo? Pero aún subiendo al árbol no hará que la oruga vuele. Esta tendrá que sufrir una total transformación para convertirse en mariposa. Esto es lo que los principios de AA pueden hacer por nosotros. Ellos transforman nuestra enfermedad y alma hambrienta, y esta oruga hambrienta en una hermosa mariposa. No es por accidente que la palabra griega para alma sea “psique” y también esta palabra tiene el significado de “mariposa”.

El Dr. Bob dijo nuestra frase “primero lo primero” (p. 135). Viene de los Grupos Oxford y su origen es el Sermón del Monte. “Primero busca el reino de Dios y todas las demás cosas vendrán. Si tú rezas entonces estarás consciente que tu padre celestial conoce todo lo que puedes necesitar. No te preocupes por el mañana, Él se ocupará de ello. Ocúpate del presente, éste tiene sus dificultades propias” (Mateo 6,32) Vuestro padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas. (Mateo 6,33)  Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6,34)  Por tanto, no os preocupéis por el mañana; porque el mañana se cuidará de sí mismo. Bástale a cada día sus propios problemas. Este es el origen de nuestro llamado plan de las 24 horas.

También dice el Libro Grande, en el Paso Tres: que nosotros debemos cambiar nuestras mentes y tomar una decisión. Dios será nuestro patrón y nosotros sus trabajadores. Entonces, si nosotros tratamos de ejecutar Su voluntad lo mejor que podemos, Él nos proveerá con todo lo que nosotros necesitamos. Pero debemos ponerlo a Él por delante. Mi vida prueba esta exacta verdad.

Cuando trabajé los Pasos y llegué al Paso 9 en 1992, yo tenía mucha gente en mi lista: yo robé, defraudé y perdí dinero de otras personas, cuyo monto era de cerca de medio millón de dólares. A la vista de los recursos humanos, era imposible compensar todo ese monto. Pero bajo la dirección de Dios esto era posible; tuve que hacer reparaciones directas, tuve que rendirme ante Él y hacer cuanto pude sobre la base diaria. Yo creí profundamente que Él haría por mi lo que yo era incapaz por mí mismo. De tal manera me brindó grandes oportunidades que pude aprovechar, y dentro de los 18 meses siguientes estaba relevado de todas mis deudas. ¡Espero que sucedan más milagros! Un milagro viviente estaba sentado enfrente de Bill en la mesa de su cocina; un borracho hablándole a otro borracho... como nos lo reporta el Capítulo Uno (p. 10). Mi padrino me sugirió qué debería mantener en mente si me reúno con más alcohólicos: Que yo podría ser el único Libro Grande que ellos leyeran. Y ¡oh! hoy soy otro milagro viviente de pie enfrente de ustedes y hablando, como un borracho a otro. Somos físicamente e intelectualmente limitados en el reino material, pero créanme, nuestra alma tiene alas. No oses decir que algo era imposible para tí realizar hasta que lo hayas tratado bajo la dirección y el cuidado de Dios. Grandes obstáculos simplemente desaparecen si nosotros tenemos fe. Mi deseo incontrolable por el próximo trago era tan grande como el monte Everest. Y yo sé que hay miles de ustedes aquí que comparten esta experiencia conmigo, que bajo la influencia de la Fe tales montañas se mueven y se rompen a la vista. El Libro Grande insiste varias veces que la Fe en Dios hace por nosotros lo que nuestra fuerza de voluntad sola nunca pudo.

Necesitamos ponerlo a Él primero, hacer un honesto inventario de nosotros mismos, admitir nuestros errores ante Él y otro ser humano, rezar y meditar para saber qué es lo que Él quiere que hagamos. Y entonces es Su turno. No busques resultados que tu frágil pensamiento espera. Dios es seguramente más inteligente que todos nosotros juntos, y Él provee de todas las oportunidades, todo el poder, todo el dinero necesario y los amigos en la misma dirección para que esto suceda. ¡El tiempo! éste no es de nuestra incumbencia. Para hacer nuestros propios planes, reemplacemos lo meramente accidental con la certeza de nuestros propios errores.

Amigos ¿Han experimentado cuán sorprendente es esto, cuando las puertas se abren por sí solas para tí, justamente para que pases por ellas? En el reino espiritual, lo mejor está preparado para nosotros. Necesitamos estar conscientes de ello. Esto se llama Despertar Espiritual en nuestra literatura; ello siempre ha sido así. Esto era como un jardín maravilloso alrededor de nosotros, pero nosotros estábamos ciegos y sordos. Estábamos conduciéndonos en nuestro ‘automóvil alcohólico’, a través de esta ruta espiritual con todas las ventanas cerradas, llenas de mugre y polvo que nos impedían ver hacia afuera. Estábamos espiritualmente dormidos o, lo que es peor, muertos.

El Grupo de estudio del Libro Grande en Alemania ha descubierto que hay una gran necesidad por “REGRESAR A LO FUNDAMENTAL” dentro de las adormiladas estructuras de Alcohólicos Anónimos. El mensaje original, como ustedes lo presentan aquí en su CONVENCION, ha sido a menudo diluido por aquéllos que tratan “una manera más fácil” (p. 58). Es por esto que este grupo de estudio difunde su mensaje sin diluir, en forma impresa a todo aquél que lo quiera. Traigo un par del tamaño de bolsillo de nuestro Libro Grande en Alemán, en Sueco, en Finlandés y en Hebreo, traducciones para la Junta de Servicios Generales. Los invito a observarlos durante mi exposición. Por favor, pregunten a la Conciencia de Grupo, si hay necesidad de una publicación similar en A.A. Sección México.

Estos libros son enviados sin costo en cantidades de miles “sin orden de pago” (12 y 12 p. 34). El costo se cubre únicamente por medio de la 7a. Tradición. Los invito a seguir este ejemplo, porque está en perfecto acuerdo con los principios de A.A.: este es trabajo de Paso 12, en el mejor sentido de la palabra. “Líbremente has recibido, líbremente regresa la dádiva”...es la parte central del doceavo Paso (12 y 12 p.110).

La Tradición 8 dice: “ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS nunca tendrá carácter profesional”. Hemos entendido las palabras antiguas “Gratis has recibido, gratis devuelve lo recibido”. Hemos descubierto que en lo que a profesionalismo se refiere, el dinero y la espiritualidad no se mezclan. Casi ninguna recuperación del alcoholismo ha sido el resultado del trabajo del mejor profesional del mundo, ya sea de la medicina o de la religión. No despreciamos el profesionalismo en otros campos, pero aceptamos el hecho escueto de que con nosotros no trabaja. Siempre que hemos tratado de profesionalizar nuestro paso 12, los resultados han sido exactamente los mismos: Nuestro único propósito ha salido perdiendo.

Los alcohólicos simplemente no escucharán a alguien que le pase el mensaje por paga. Casi desde el principio hemos constatado que el trabajo cara a cara con el alcohólico que sufre, puede ser basada solamente en el deseo de ayudar y ser ayudado. Cuando un A.A. habla por dinero (y reconocimiento) ya sea en una reunión o ante un nuevo miembro, esto puede tener un efecto nocivo también para él. La motivación del dinero lo compromete y todo lo que él diga o haga por el prospecto. Esto ha sido obvio, que sólo una poca cantidad de alcohólicos anónimos han trabajado el Paso 12 por paga. (12 y 12 p. 166)

Las cosas han cambiado drásticamente, desde que estas palabras fueron escritas, hace cerca de cuarenta años. Hoy tenemos una gran cantidad de bien pagados profesionales A.A., líderes en una organización deshonesta orientada al poder, dinero y prestigio solamente. Ellos no entran en la 4a dimensión mencionada anteriormente y quieren mantener a otros afuera también. Ellos hacen todo lo que pueden por detener a quienes pasan el mensaje. Se colocan ellos mismos como autoridad sobre miembros de A.A., aunque ésta debiera ser una sociedad de iguales. Ellos declinaron aceptar que el Libro Grande de A.A. estuvier